Derecho de tanteo y retracto: ¿Qué es y cuándo se usa?

Derecho de tanteo y retracto: ¿Qué es y cuándo se usa?

En el mundo del alquiler de viviendas, el derecho de tanteo y retracto es un tema de gran importancia para inquilinos y propietarios. Estos derechos permiten al inquilino adquirir la propiedad arrendada antes que un tercero, con las mismas condiciones y al mismo precio en caso de que el propietario decida venderla. En este artículo, profundizaremos en qué es el derecho de tanteo y retracto, cómo funciona este mecanismo legal, qué condiciones deben cumplirse para ejercerlo y cuándo no se aplica. Además, conoceremos qué derechos tienen tanto el inquilino como el propietario en caso de una posible venta de la propiedad. Si eres inquilino o propietario, sigue leyendo para conocer más sobre este importante tema.

¿Qué es el derecho de tanteo?

El derecho de tanteo es un mecanismo legal que otorga al inquilino el derecho preferente de adquirir la propiedad arrendada, antes que un tercero, con las mismas condiciones y al mismo precio. Este derecho está regulado en el artículo 25 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y tiene como objetivo proteger los intereses del inquilino en caso de que el propietario decida vender la propiedad. En este caso, el inquilino tiene la opción de igualar la oferta presentada por un tercero y adquirir la propiedad en igualdad de condiciones. De esta manera, se garantiza que el inquilino pueda permanecer en la propiedad y proteger sus derechos de arrendamiento.

¿Qué es el derecho de retracto?

El derecho de retracto faculta al inquilino a adquirir la vivienda con las mismas condiciones y precio acordados en la venta después de haberse realizado la venta de la propiedad a un tercero. Se encuentra regulado en el artículo 1521 del Código Civil.

Condiciones para ejercer el derecho de retracto:

Para ejercer el derecho de retracto, el propietario debe haber omitido informar al inquilino de la venta o haber vendido la propiedad a un precio menor al que le había ofrecido al inquilino para ejercer su derecho de adquisición preferente. El inquilino tiene un plazo de 30 días desde la notificación de la venta para ejercer este derecho.

Situaciones en las que no se pueden ejercer los derechos de tanteo y retracto:

Existen situaciones en las que el inquilino no puede ejercer estos derechos, como cuando la vivienda arrendada se vende junto con otras propiedades que forman parte de un mismo inmueble o cuando se venden de forma conjunta todos los pisos y locales de un inmueble a un mismo comprador, aunque estos sean de distintos propietarios.

Renuncia al derecho de tanteo:

Si el inquilino no está interesado en comprar la vivienda, puede renunciar al derecho de tanteo incluyendo una cláusula de renuncia en el contrato de arrendamiento. De esta manera, el propietario puede vender la propiedad a un tercero y el inquilino puede permanecer en la vivienda hasta que finalice el contrato de arrendamiento.

Es importante conocer estos derechos como inquilino y propietario para estar preparados en caso de una posible venta de la propiedad.

¿Cuál es la diferencia entre tanteo y retracto?

El derecho de tanteo y el derecho de retracto son dos mecanismos legales diferentes que se aplican en el ámbito del alquiler de viviendas. El derecho de tanteo es la facultad que tiene el inquilino para adquirir la vivienda arrendada de forma preferente frente a un tercero, pagando la misma cantidad de dinero. En cambio, el derecho de retracto se ejerce después de que se ha realizado la venta de la propiedad a un tercero. En este caso, el inquilino tiene el derecho de adquirir la vivienda con las mismas condiciones y precio que ha sido vendida a un tercero. En resumen, la principal diferencia entre el derecho de tanteo y el derecho de retracto es que el primero se ejerce antes de la venta de la propiedad, mientras que el segundo se ejerce después de la venta.

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